Biografia 

(Juan Bautista de Aguirre y Carbó; Daule, actual Ecuador, 1725 - Tívoli, actual Italia, 1786) Escritor ecuatoriano. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1758 y fue profesor en la Universidad de San Gregorio Magno; influido por las ideas de la Ilustración, rompió con el pensamiento escolástico aristotélico e introdujo en la enseñanza los métodos científicos experimentales desarrollados por los ilustrados. Orador arrebatado y elocuente, logró con su cálido verbo apaciguar en 1775 a los quiteños amotinados con motivo de los impuestos aduaneros, y gozó de muchas simpatías en su país.


Juan Bautista Aguirre

Cuando en 1776 Carlos III de España ordenó la expulsión de los jesuitas de América, Juan Bautista Aguirre abandonó la Audiencia de Quito y se dirigió a Italia. Allí fue nombrado superior del convento de Rávena y rector del colegio de Ferrara, en el que dictó lecciones de física y filosofía, destacando por su gran erudición y su sentido de la pedagogía; llegó a ser consejero del obispo de Tívoli, quien después fue papa con el nombre de Pío VII.

Apenas conocido hasta que escritores como Juan María GutiérrezGonzalo Zaldumbide y Emilio Carilla fijaron su atención en la escasa producción poética que nos legó, Juan Bautista Aguirre representa una proyección más del culteranismo en América, aunque no es solamente Luis de Góngora el que influye en sus versos; la influencia de Gutierre de Cetina y de Calderón de la Barca es palmaria en otros trabajos suyos. Como escritor religioso cultivó la oratoria sagrada, y como poeta escribió gran número de versos que responden a una amplia temática que va desde los poemas religiosos y morales a los de tipo amoroso, a menudo mitológicos; estilísticamente, su poesía se encuentra anclada principalmente en la corriente gongorina.

La mayor parte de su producción no fue descubierta hasta 1937, cuando se encontraron sus Versos castellanos, Obras juveniles, Miscelánea, entre cuyas composiciones destacan el Soneto moral, el Canto a Luzbel, el poema Carta a Lizardo y la epístola en décimas Breve diseño de las ciudades de Guayaquil y Quito; en la producción lírica de este ilustre jesuita figuran asimismo madrigales, epigramas, poemas religiosos y descriptivos. Sus poemas están recogidos en el volumen tercero de la Colección de Clásicos Ecuatorianos, precedidos de un interesante estudio de Gonzalo Zaldumbide. Junto con la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz y el colombiano Hernando Domínguez Camargo, Juan Bautista Aguirre forma la trilogía de poetas mayores de la literatura hispanoamericana colonial.

Obras
  • A una dama imaginaria (Qué linda cara que tienes)
  • A unos ojos hermosos (Ojos cuyas niñas bellas)
  • Breve Diseño de las Ciudades de Guayaquil y Quito (Dichoso paisano en quien)
  • Carta a Lizardo (¡Ay, Lizardo querido!)
  • Décimas a Guayaquil (Guayaquil, ciudad hermosa)

     Poema 
Qué linda cara que tienes,
válgate Dios por muchacha,
que site miro, me rindes
y si me miras, me matas.

Esos tus hermosos ojos
son en ti, divina ingrata,
harpones cuando los flechas,
puñales cuando los clavas.

Esa tu boca traviesa,
brinda entre coral y nácar,
un veneno que da vida
y una dulzura que mata.

En ella las gracias viven;
novedad privilegiada,
que haya en tu boca hermosura
sin que haya en ella desgracia.

Primores y agrados hay
en tu talle y en tu cara
todo tu cuerpo es aliento,
y todo tu aliento es alma.

El licencioso cabello
airosamente declara,
que hay en lo negro hermosura,
y en lo desairado hay gala.

Arco de amor son tus cejas,
de cuyas flechas tiranas,
ni quien se defiende es cuerdo,
ni dichoso quien se escapa.

¡Qué desdeñosa te burlas!
y ¡qué traidora te ufanas,
a tantas fatigas firme,
y a tantas finezas falsa!

¡Qué mal imitas al cielo
pródigo contigo en gracias,
pues no sabes hacer una
cuando sabes tener tantas!

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